Comunicado 5 – Gregorio Jiménez

21 03 2014

Comunicado 5 

Jueves 20 de febrero

 

La Misión de Observación de periodistas y organizaciones a Veracruz por el asesinato del reportero Gregorio Jiménez de la Cruz entrego este jueves a la Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la OEA, Catalina Botero, el informe de resultados de la visita realizada a Coatzacoalcos y Xalapa los días 15,16 y 17 de febrero de 2014.

 

El informe fue entregado personalmente a la Relatora por un integrante del equipo que participo en la Misión.

 

, Catalina Botero - Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la OEA

Catalina Botero – Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la OEA

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Catalina Botero – Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la OEA

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Catalina Botero – Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la OEA

 

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“Regina fue amenazada cuatro meses antes de ser asesinada”

5 11 2013

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Raúl Torres

La sala está llena de mujeres, han instituido un tribunal de consciencia para condenar a un Estado que no garantiza la justicia y vulnera de forma sistemática sus derechos; al entrar se puede escuchar el rumor de la indignación que crispa los cuerpos que se enteran de cómo y por qué el Estado mexicano es responsable de obstaculizar el esclarecimiento del asesinato de la periodista Regina Martínez.

Ha pasado más de un año desde aquel 27 de abril de 2012 y tres mujeres periodistas (Jade Ramírez, Daniela Pastrana y Norma Trujillo) exponen ante una jueza los motivos y los hechos, documentan las inconsistencias en la investigación de la fiscalía de Veracruz, demuestran las omisiones que cometió la encargada de dictar sentencia a un presunto culpable que hoy está libre, exhiben la manera en que las autoridades tergiversaron las evidencias y antepusieron prejuicios fundados en estereotipos de género para evadir la posibilidad de ejercer justicia. Frente a ellas hay dos sillas vacías destinadas para los representantes del Estado mexicano.

Es la primera vez que en México se instaura el Tribunal de Consciencia pata los Derechos de las Mujeres y el de Regina Martínez es el cuarto caso que se analiza en esta ocasión; el veredicto de la jueza, Monserrat Díaz, es lapidario: “Este es un caso emblemático sobre el papel del Estado en cuanto a los derechos de las mujeres (…) El Estado mexicano es responsable de graves violaciones a los derechos humanos de Regina Martínez, pero su actuación es más significativa porque al violar los derechos de ella también viola los derechos de todas las mujeres periodistas”.

“Regina fue amenazada cuatro meses antes de que la asesinaran, en diciembre de 2011 salió de vacaciones y al regresar a su casa encuentra que todos los jabones que tenía en su baño estaban abiertos y regados, incluso en el baño todavía había vapor, como si alguien se acabara de bañar; su miedo era constante pero aún así continuaba con su labor periodística (…) El  día del velorio, a su círculo cercano, nos llegaron mensajes en los que se decía que Regina había sido asesinada por su macho (…) La Procuraduría del estado no tomó en cuenta nunca la actividad periodística de Regina para investigar y prefirió destacar que el crimen tenía tintes pasionales relacionados con un supuesto cambio en su conducta (…) En el expediente se presentan como evidencias psicológicas de ese cambio de conducta algunos objetos encontrados en su casa: varios jabones para eliminar la celulitis y las manchas de la piel, zapatillas casi nuevas, intención de comprar tela para mandar a hacer minifaldas y vestidos, así como una caja nueva de inyecciones para el deseo sexual”, relata Norma Trujillo y un escalofrío recorre varias espaldas mientras el rumor de la indignación salta de silla en silla.

En este espacio la memoria dignifica y se convierte en el argumento más contundente contra la injusticia; la jueza recuerda que se trata de un tribunal de consciencia, no vinculatorio, pero afirma que los tratados y convenciones internacionales cuyas violaciones fueron acreditadas en este caso, como la Convención Americana sobre los Derechos Humanos o la Convención de Belem Do Pará (para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer) deberían obligar al Estado a rectificar su postura.

Una paradoja en este caso: la violación del Estado a los derechos de Regina Martínez durante el proceso judicial fue encabezada por dos mujeres: Consuelo Lagunas Jiménez, en ese tiempo directora de Investigaciones Ministeriales de la Procuraduría de Veracruz, y la jueza Beatriz Rivera Hernández, quien recibió el caso.

Lagunas Jiménez desestimó pruebas y líneas de investigación para construir un escenario donde uno de los presuntos asesinos de la periodista es un hombre cuya presencia en el lugar del crimen no está suficientemente probada y además está libre por errores en el proceso judicial.

Rivera Hernández, para cerrar el asunto, fue omisa ante las inconsistentes pruebas aportadas por la fiscalía y decidió aplicar una sentencia de 38 años y 2 meses de prisión contra Jorge Antonio Hernández Silva, supuesto cómplice del homicidio y quien terminó saliendo de prisión por las evidencias de tortura para arrancarle una confesión y por irregularidades en el proceso. El presunto autor material, José Adrián Hernández Domínguez, fue declarado prófugo y ninguna autoridad parece estarlo buscando.

El tribunal de consciencia ha determinado condenar al Estado mexicano y ese veredicto establece, además, que el caso puede llevarse a instancias internacionales.

Emma González, una de las organizadoras del tribunal recuerda que la intención de éste es exponer asuntos que han pasado por instancias jurídicas del Estado o estén en algún proceso penal y en los que las víctimas no estén conformes con las resoluciones oficiales porque la información ha sido tergiversada en el sistema penal.

El siguiente tribunal se pretende realizar el 8 de marzo, pero por lo pronto, para hacer públicos los resultados de éste primer ejercicio, el próximo 25 de noviembre (Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género) varias organizaciones harán un pronunciamiento al respecto y éste se hará llegar a las autoridades involucradas.

“Ha sido un trabajo extenuante y emotivo, mover estas emociones te deja la esperanza de que las cosas pueden cambiar y la sociedad civil debe llamar a rendir cuenta a los funcionarios responsables”, señala Emma al salir de la sala.





¡¿Quién da más?!

19 06 2013

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Galería de subasta de monos y moneros en apoyo a periodistas desplazados y exiliados

11 06 2013

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Más de seiscientos periodistas asesinados en diez años

11 05 2013
Por RFI
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Más de 600 periodistas han sido asesinados en los últimos 10 años en todo el mundo, según la ONU. Esto significa que, al menos, un periodista pierde la vida al ejercer su oficio cada semana. En la mayoría de los casos, no eran corresponsales de guerra sino periodistas locales  que cubrían noticias locales, sobre todo casos de corrupción o crimen organizado. El país más peligroso es México, según el último informe de la UNESCO, seguido de Honduras.

Reportaje realizado por la corresponsal de RFI, Silvia Chocarro.

Escuchar.

Reportaje Libertad de Prensa

(12:34)





Discurso de Marcela Turati en la ONU

3 05 2013

Discurso pronunciado por Marcela Turati en la ONU, en Nueva York, en el evento “Libertad para hablar: asegurando la seguridad de los periodistas y los trabajadores de medios”, inaugurado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon con motivo del día mundial de la libertad de prensa.

Buenos días, gracias por su invitación este día tan importante.

Soy una reportera mexicana, como muchos, preocupada por la situación que atraviesa mi país, catalogado por Freedom House como país no libre para la presa.

Nosotros, los reporteros, lo constatamos todos los días.

Cuando un político anuncia que un fotógrafo merece ir a la cárcel por las fotos que tomó.

Cuando un reportero recibe una llamada de un narcotraficante, o es capturado y torturado, para que aprenda el tipo de noticias que no debe escribir.

Cuando el dueño de un medio de comunicación, o un directivo, o un editor, ordena que ciertos políticos o religiosos o empresarios no deben ser nunca cuestionados.

Cuando un periódico, radio o televisora deja de informar sobre la violencia.

Cuando aparece el cuerpo de alguno de los nuestros, abandonado en cualquier calle como bolsa de basura, torturado, decapitado, junto a un cartel que indica: “Esto es porque escribió de lo que no debía”.

México es catalogado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. También se encuentra entre los 10 países que deja los crímenes contra periodistas en la impunidad, según el Comité de Protección a los Periodistas.

El número de periodistas muertos y desaparecidos en los últimos años es de más de 70. Es un número alto para un país que se dice democrático, para  país no considerado formalmente en guerra. Aunque México vive una guerra. Los reporteros mexicanos nos convertimos en los últimos años, especialmente en el periodo del presidente Felipe Calderón, en corresponsales de guerra en nuestra tierra.

Pero la guerra mexicana es diferente. No se muere en campos minados o en fuegos cruzados. En México hay una cacería de periodistas, quienes se sienten incomodados con la información sacan a los periodistas de sus casas o, incluso, de sus oficinas, para secuestrarlos, torturarlos o matarlos.

Como en toda guerra se desea controlar el territorio y a la población, en la guerra mexicana los periodistas incomodan. La lógica entonces es desactivarlos. Que dejen de contar el número de muertos. Que no digan quién o cuántos murieron anoche. Que no se hable de las desapariciones de personas. Que no señalen violaciones de derechos humanos. Que se guarde la información sobre la balacera que puso en pánico a la población.

No son asesinatos casuales, hay una cacería de periodistas Lee el resto de esta entrada »





Fotogalería de la #jornadadeperiodistasmx

30 04 2013

Por Lucía Vergara

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