Cherán estrena autonomía

9 03 2012

MARCELA TURATI

*Publicado en la revista Proceso 1839

2012-01-28

Cherán ha dado lecciones de democracia a los partidos políticos de Michoacán y a las autoridades electorales del estado al nombrar a sus representantes por medio de los usos y costumbres de sus ancestros. El 3 de noviembre, en asamblea, hicieron su primer ejercicio de autonomía, y el domingo 22 el Instituto Electoral del estado reconoció a los representantes populares cheranenses, todos ellos abocados a la defensa de la ecología, la autonomía y hartos ya de los partidos políticos que, dicen, todo lo ensucian. Cherán estrena autonomía.

CHERÁN, MICH.- “¡Fogata número 46!”, gritó el maestro de ceremonias. “¡Presente!”, contestó un trío de siluetas puestas de pie para distinguirse entre los cientos de asistentes a la asamblea comunitaria nocturna, alumbrada por focos de baja potencia.
Confirmada la presencia de los representantes de cada fogata, la elección en el barrio cuarto tuvo permiso de llevarse a cabo. En los otros tres barrios que integran esta comunidad purépecha otras fogatas –como nombran a su nueva estructura organizativa– elegían a sus autoridades municipales.
En el alargado patio escolar con decorado de las fiestas patrias donde sesionó el barrio, los 16 candidatos permanecían sentados de frente al público. Previamente de entre el público habían seleccionado a la presidenta de los comicios, la secretaria y dos escrutadores. La dinámica electoral establecida consistía en escuchar cinco argumentaciones por ronda en las que se destacaran las cualidades de los candidatos.
El maestro Guadalupe –campesino de gabán café y sombrero, y expresidente municipal– explicó a los asistentes que la votación a realizar era legal porque el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, árbitro máximo en la materia, había fallado a favor de la solicitud que hicieron los cheranenses de regirse mediante los usos y costumbres de sus antepasados.
“Ya sabíamos que no andábamos fuera de la ley: hay acuerdos, leyes, pactos internacionales que favorecen a los pueblos indígenas y que hicimos valer”, dijo, y arrancó aplausos del público.
Mientras en Michoacán PRI, PAN y PRD se disputaban los puestos de elección popular en las urnas, los cheranenses –amparados por legislaciones internacionales como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas– protagonizaban un hecho histórico: elegían a sus autoridades a su modo, el de sus ancestros.
La maestra Eloísa, presidenta de la mesa, explicó: “Tres personas de las que están aquí nos van a representar en el Consejo de Ancianos. Cuando ustedes pidan la palabra expliquen a quién quieren elegir y por qué. Por ejemplo, si es por su trayectoria, su experiencia, su forma de conducirse, su historia personal, su defensa del barrio, su defensa del bosque…”.
Todos entendieron: la defensa de su bosque les ha costado sangre. Desde el 15 de abril de 2011, cuando el pueblo se enfrentó a los talamontes de El Güero, la gente pasa las noches alrededor de las cinco barricadas que cercan al pueblo o en alguna de las 200 fogatas instaladas en las calles.

Sacudiendo los malos hábitos

Como ninguna autoridad estatal, federal o municipal atendió su petición de auxilio, los cheranenses perdieron la confianza en el gobierno, expulsaron a los partidos políticos y pelearon su reconocimiento como municipio autónomo. En esa asamblea de noviembre ejercieron el derecho ganado.
Esa vez tomó el micrófono un ingeniero con chamarra de mezclilla forrada con borrega que objetó a tres candidatos: “No tienen edad suficiente para estar en un consejo de ancianos que se supone tiene que ser de gente mayor que te cuenta historias de cómo eran las cosas y que conoce todo”.
Un anciano replicó: “Cuando uncimos a los animales tenemos que poner enfrente a los animales ancianos que tengan experiencia en abrir surcos y a los más jóvenes atrás para que aprendan, para hacer escuela. Nosotros ya estamos pasados del tostón, necesitamos enseñar a jóvenes porque después, ¿quién va a defender Cherán?”.
Los aplausos respaldaron la elección mixta. Superado el punto, comenzaron las argumentaciones:
“Nosotros propusimos a don Sergio porque vimos que ha levantado en forma a su familia de manera legal, ve por la comunidad, asiste a las faenas, le echa ganas y aceptó de buena voluntad.”
“Pusimos al maestro Castillo porque miramos que sí se preocupa por nosotros, nos visita en las barricadas.”
“El licenciado Stalin conoce mucha gente del exterior y eso puede ayudar a conseguir recursos y a divulgar la información de la lucha de Cherán.”
“El profesor Isidro trae buenas ideas, como la del vivero.”
“Don Gabino se dedica al campo, es serio, siempre lo he visto con su compañera al lado y no le falta al respeto, es una persona de experiencia y honestidad.”
María Juárez –jeans y rebozo– se levantó y propuso a su suegro, don Francisco; alguien más lo respaldó después por su conocimiento sobre la cultura, lengua y costumbres purépechas; otro diría que pocas veces lo ha visto alcoholizado y que admira cómo sacó adelante a sus hijos con su trabajo en el campo. Uno de los hijos a los que el orador se refería era Rafael García –el esposo de María–. Está desaparecido desde abril por haber defendido al bosque. Son 14 los campesinos asesinados o desaparecidos por los talamontes de esta región que trabajan coludidos con narcotraficantes.
En la ronda final la gente se levantó de sus asientos y se paró delante de su candidato preferido. Los tres ganadores, los de las filas más largas, saltaron a la vista. Con ese método son imposibles los fraudes electorales.
Ese día de noviembre todavía les faltaban tres meses de lucha para romper con el sistema de partidos. Hasta el miércoles 25, el Instituto Electoral de Michoacán reconocería a los 12 elegidos en los cuatro barrios como el nuevo Concejo Mayor Comunal, el Consejo K’eri, el nuevo órgano rector del municipio.
Pero aquella noche de noviembre, correteados por el frío, los electores caminaron hacia las fogatas donde hacen guardia con sus vecinos para evitar ataques de los talamontes. Así lo hacen desde el 15 de abril. La sensación de indefensión y la necesidad de autodefensa detonaron la búsqueda de su autonomía.
Atrás quedaba una manta colgada afuera de la escuela en la que se leía: “¡Ya basta! No más mentiras de candidatos corruptos y traidores que sólo buscan sus intereses. Cherán decidió que este 3 de noviembre no habrá elecciones”.

El hartazgo

“¿Para qué vamos a querer presidente municipal si el que teníamos no hizo nada por nuestros esposos? No movió un dedo siquiera. Pedimos al Ejército y no lo mandaron; y si lo mandan, ¿ya pa’qué? Si ya acabaron todo el bosque y ya se llevaron a nuestros esposos”, se quejó María, doña Mari, como le dicen.
Su esposo, como muchos purépechas, trabajaba como jornalero en Estados Unidos. Regresó a Cherán el día que le informaron que unos talamontes habían tumbado un árbol de su terreno. Desde entonces paseó todos los días por los cerros, descubrió un aserradero clandestino, documentó los ilícitos e inauguró brigadas de reforestadores. Pero lo pagó caro.
El hartazgo electoral de este pueblo queda claro a todos los forasteros. Un letrero de bienvenida señala las reglas para entrar: “Prohibido: 1) introducir bebidas embriagantes; 2) portar o difundir propaganda de partidos políticos; 3) llevar vehículos con cristales polarizados”.
Alrededor de los letreros hay costales rellenos de tierra, dispuestos a manera de trinchera, custodiados por jóvenes que exigen a los visitantes identificarse. Cada tanto hace su rondín una pick up blanca que transporta a una docena de jóvenes armados con M-1, R-15 o AK-47, y portando radios de comunicación, algunos con rostros adolescentes. Ellos integran la llamada “ronda comunitaria” que se encarga de la seguridad.
“La policía del ayuntamiento ignoró el problema del talamontaje, extorsión, secuestros y asesinatos, no daban rondines, cobraban sin trabajar, por eso la gente nos pidió a los retirados del Ejército que nos hiciéramos cargo de la seguridad y cada barrio nombró a los jóvenes que capacitamos para usar armas. Todos somos voluntarios, la gente nos da comida cuando llegamos a las fogatas… y desde entonces Cherán es más seguro”, explicó el líder de este grupo llamado Alfa (del barrio cuatro), quien se reservó el nombre.
Este pueblo de la meseta purépecha, rodeado de monte con pinos, no está contaminado con pendones o bardas que muestran rostros de candidatos desconocidos con lemas de campaña huecos. No se ve, como en las localidades aledañas, una sola barda pintada con logotipos partidistas o pendones que terminan engrosando la basura.
En una fogata donde estudiantes normalistas de Morelia cenaban lentejas y hacían guardia con los campesinos, don Francisco García, el suegro de María Juárez, explicaba el sentir comunitario: “Cuando los necesitamos ningún partido se acercó a preguntar cómo ayudarnos. Para ellos el pueblo que se friegue, los bosques que se acaben, el pueblo que se muera de hambre. Como no sirven pa’nada decidimos volver a los usos y costumbres”.
Era notorio el respaldo popular a la anulación de las elecciones del 3 de noviembre, aun cuando un par de cheranenses consultados sobre esa decisión manifestó su desacuerdo. “Los que están al frente del movimiento no son gente limpia que no haiga ocupado ningún puesto, son los mismos y van a hacer lo mismo y están ordenando al pueblo a hacer lo que ellos quieren”, se quejó el dueño de una tienda de abarrotes en la que se notaban los restos de una calcomanía electoral mal despegada.
Una pariente del único candidato que se destapó a presidente municipal, postulado por una coalición de partidos, dijo a Proceso, enojada: “Esos que están al frente son gente que ya ha estado en el gobierno y no quieren dejar llegar a nuevos”.
Defensa ecológica

“Pasaban los talamontes por aquí con chulada de trozos y decían con sus cervezas burlones ‘a la salud de Cherán’. Los mirábamos nomás porque iban armados… Iban tumbando, iban quemando la madera de más antes, pinos de 120 años… Nos sentíamos muy tristes de que nos trataran así… Nosotros sólo usábamos árbol seco o con plaga para construir una casita, una cerca… Todos ya teníamos el sentimiento, el malestar… a raíz de que vinieron a tumbar el manantial empezaron a aparecer las ganas de iniciar el movimiento… y la impotencia de no poder hacer nada… Fue un impulso, fueron unas mujeres que tomaron la iniciativa y los enfrentaron… Unas señoras de Oportunidades que andaban barriendo a las seis de la mañana… Sonaron las campanadas para que se juntara la gente… rodearon las camionetas y se las incendiaron, detuvieron a unos conductores, otros se fugaron…. Ellos andaban armados y nosotros sin armas ni nada… dispararon a uno que perdió la vista… Fue la molestia, el agua fue la gota que derramó el vaso y aquí estamos.”
El relato continuó: “Los primeros meses nadie dormía. La gente estaba toda la noche despierta, parecía de día… No había ni un solo borracho ni ruidos ni nada… Los niños estaban traumados, lloraban… No teníamos con qué defendernos, los muchachos esperaban en las azoteas con piedras… Si entraban los señores armados iban a avisarnos con las campanadas y los cohetes… Nos pusimos fuertes y aquí seguimos… Si llueve o hace un aironazo nosotros seguimos aquí… Como ningún gobierno nos apoyó, no quisimos elección; no nos gustó que empezaron a postular a candidatos con compromisos… mejor. Así nos defendemos solos, aunque sea con leñitas”.
Una mujer desdentada y canosa, de las que empezó la revuelta en la iglesia del Calvario, mientras aplastaba la masa para tortillas reía al recordar que fueron las mujeres las que detuvieron a los talamontes y las que empujaron a los hombres del pueblo a actuar.
“Cuando vimos que talaron un árbol que estaba en un ojo de agua ya nos dolió mucho. Sentimos como que nos cortaron un brazo porque el agua es vida. Y ya casi no hay agua, pronto nos podemos acabar.”
Ella tiene que caminar hasta un ojo de agua para llenar alguna cubeta.
“Ojalá nos vean otros pueblos indígenas y copien nuestro ejemplo”, dijo ilusionada.
El domingo 3 de noviembre, cuando en todo Michoacán la gente asistía a las urnas, Cherán recibió muchos visitantes nacionales y extranjeros como observadores para verificar que la comunidad no fuera molestada en sus decisiones. Ese día estaba programada la presentación del nuevo Consejo de Ancianos que liderará los diferentes consejos con los que el pueblo será gobernado, pero una noche antes sus abogados les explicaron que el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) podría sancionarlos si no demostraban que la mayoría de la comunidad estaba de acuerdo en regirse mediante el sistema de los antepasados.
A las cinco de la tarde, al ritmo de las campanadas de la iglesia, miles de purépechas marcharon para exigir al IEM que realice de manera “urgente” la consulta que los convertirá en un nuevo municipio autónomo.
El domingo 22, 2 mil 856 electores volvieron a formar filas de apoyo detrás del candidato de su preferencia, repitiendo las elecciones mediante su sistema tradicional. El miércoles 25 el IEM las dio por válidas. Será el 5 de febrero cuando los cheranenses estrenen su independencia. Hasta el año 2015 experimentarán esta nueva etapa: la de la autonomía.

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